En el contexto de las consecuencias de los desastres naturales ocurridos este año que han afectado a gran parte de la población, he surgido una iniciativa legislativa del defensor del pueblo que pretende castigar penalmente el acaparamiento, la especulación de los bienes de primera necesidad.
Al margen de las deficiencias de carácter normativo y de la discutible constitucionalidad de una norma en este sentido, habría que explicarle al defensor del pueblo que lo único que conseguiría una medida de tal naturaleza es crear un mercado negro en beneficio de unos pocos y mayor escasez de los bienes de primera necesidad.
No es nuestra labor explicarle porque se darían estas situaciones, pero basta con que lea la historia económica del Perú antes de los 90 cuando existían normas que limitaban el libre mercado, ocasionando escasez y mercado negro; y también la historia más reciente de las economías donde se ha intentado castigar a los "especuladores", refiriéndose a ellos como si se tratara de mafias que viven de los problemas de los demás. Es precisamente el control de precios el que provoca la especulación y el acaparamiento.
Además, que ya existe todo un conjunto de normas que regulan el la actuación dentro del mercado para evitar prácticas contra la competencia y contra el consumidor, y un ente que se ocupa de ello, con consecuencias penales en algunos casos.
Al margen de las deficiencias de carácter normativo y de la discutible constitucionalidad de una norma en este sentido, habría que explicarle al defensor del pueblo que lo único que conseguiría una medida de tal naturaleza es crear un mercado negro en beneficio de unos pocos y mayor escasez de los bienes de primera necesidad.
No es nuestra labor explicarle porque se darían estas situaciones, pero basta con que lea la historia económica del Perú antes de los 90 cuando existían normas que limitaban el libre mercado, ocasionando escasez y mercado negro; y también la historia más reciente de las economías donde se ha intentado castigar a los "especuladores", refiriéndose a ellos como si se tratara de mafias que viven de los problemas de los demás. Es precisamente el control de precios el que provoca la especulación y el acaparamiento.
Además, que ya existe todo un conjunto de normas que regulan el la actuación dentro del mercado para evitar prácticas contra la competencia y contra el consumidor, y un ente que se ocupa de ello, con consecuencias penales en algunos casos.
Perjuicio de los comerciantes, en su análisis de la exposición de motivos no toma en cuenta el perjuicio que tendrían que soportar aun mas los comerciantes que ya vienen sufriendo los estragos de las inundaciones y la caída de la demanda, sino que además quieren atarles las manos para que no puedan tomar las acciones que consideren convenientes para salir de esta crisis.
Lima, 17 de Mayo de 2017
Luis Alberto Arce FuruyaAbogado tributarista - Economista
